lunes, noviembre 17, 2008

Paro Nacional!



Parece ser que la única medida, en ocasiones, efectiva para ser oídos, para ser atendidos y satisfechos por la autoridad (llámese Gobierno, empresa, etc) es una huelga, un paro de actividades, una medida de fuerza y presión, porque no se puede competir de igual a igual frente al organismo de poder, que tiene a cargo a cientos, miles de personas trabajando para los mismos; y como los organismos de poder saben que gozan de este privilegio, por ello no importa unos cuantos fulanos que protesten contra las condiciones de trabajo, el sueldo, al clima laboral, la carga de las tareas, etc; total, hay muchos cesantes o con trabajos en peores condiciones esperando una oportunidad... el siguiente. Y lo mismo se aplica para otro tipo de manisfestaciones e inquietudes, ya sean culturales, artísticas, Derechos Humanos, Justicia, y así una serie de tantas otras demandas, sean justificadas o no, pero que tal parece ser que sólo queda un acto de golpe de mesa colectivo, de muchos, de montones para poder llamar la atención de los que manejan todo.

Y aquí estamos nosotros, masticando la impotencia de ver cómo los precios siguen subiendo, con algún dulce de vez cuando en forma de rebaja, pero siempre viendo cómo nos arrebatan espacios e instituciones públicas, privatizando la vida, privatizando el pensamiento, y no importa qué gobierno esté de turno, sea de Concertación, Alianza o Izquierda; tendremos que seguir juntando broncas y decepciones contra el Sistema, este mundo globalizado e imperialista; y tratar de provocar una poderosa sacudida a ver si nos tiran unas cuantas migas más. Un sistema del cual no podemos elegir estar o no estar, para los "peces gordos" simplemente somos como un ladrillo más en la pared.

domingo, octubre 05, 2008

A veinte años del triunfo del NO



Hace exactamente 20 años, en un histórico 5 de octubre de 1988, el país mediante un plebiscito le dijo NO al Gobierno Militar, NO a la violación de los Derechos Humanos, NO a la represión policial, NO a la continuidad de un régimen autoritario, dictatorial encabezado por Pinochet, y con ello se cerraba uno de los capítulos más oscuros y siniestros en la Historia de Chile.
La gente pudo salir a las calles, a celebrar, a dar la mano a las fuerzas de orden, a caminar libre por las calles, a sentir que este país podría renacer.
Recuerdo perfectamente ese momento, pese a que sólo tenía 8 años en aquel entonces, cuando el ex-Secretario de Gobierno, Alberto Cardemil, en tono fúnebre y discreto, dio a conocer el resultado del Plebiscito: NO 53%, SI 44%... El resto, es historia; pero lo que más quedó en mi memoria fueron esas imágenes de personas felices, que sentían que se les estaba devolviendo una parte de sus vidas que había sido secuestrada, exiliada, aprisionada; esa parte de la vida que nos permite tener esperanzas, sueños y metas, esa parte de la vida que nos hace sentir pasión y expresar sentimientos, esa parte que algunos llaman alma.

lunes, septiembre 15, 2008

Summer of 2008... El adiós de Richard Wright




Hace poco me enteré de la muerte de este carismático tecladista, cantante, un músico de corte reservado, que; sin embargo, supo darle un sello distinto a su intrumento, siendo parte fundamental de uno de los grupos más imporantes de la música de todos los tiempos, Pink Floyd.
Wright tenía 65 años, y hoy 15 de septiembre falleció de cáncer, dejando una huella imborrable en sus compañeros de banda, y un legado de culto a sus seguidores, siendo pieza clave del sonido de Pink Floyd en sus primeros años, dando forma a creaciones cargadas de atmósferas, paisajes sonoros, alejado de veloz virtuosismo o ejecuciones imposibles (para eso, referirse a otros grandes del género, como Keith Emerson, Jon Lord o Rick Wakeman, por nombrar algunos); y posteriormente daría forma a reconocidas piezas musicales, como "The Great Gig in the Sky", "Us and Them", y la que fue a mí parecer la mejor muestra de su capacidad creativa; el álbum "Wish You Were Here", título que no deja de ser cierto para todos nosotros que crecimos con la música y el sonido de Pink Floyd y que los últimos conciertos de David Gilmour (ex-guitarrista y cantante de Pink Floyd) nos habían entusiasmado al ver a este dúo juntos, tocando y grabando, abriendo la ventana a una eventual reunión de los Floyd... Eso ya no podrá ocurrir, y Richard Wright ahora está en otra parte, fuera de este mundo, quizás en el "Lado Oscuro de la Luna".

Por ahora nos queda su música, su mirada profunda y reflexiva, y esa línea de la canción "Summer of '68" que no deja de sonar en mi mente: "Goodbye to you..."




jueves, julio 24, 2008

El reencuentro



Luego de algunos días, o semanas, y en una de esas, meses o años, nos volvemos a ver, y qué gusto da cuando esa visita es una sorpresa; cuando de pronto nos topamos con la cara conocida del otro, y después del abrazo efusivo, nos ponemos al día, contándonos qué ha sido de la vida en este tiempo, de la casa, el trabajo, los panoramas y viajes, las vacaciones, los contratiempos y anécdotas, y sentimos como que el tiempo no hubiese pasado, y si nos vimos nada más que ayer! Y sin embargo, la amistad sigue allí, viva, celebrando el estar juntos, con los vasos en alto, en compañía de una buena canción, deliciosa comida y el calor de una conversación animada... Y para atesorar, las fotos... de esas que hacen que cambiemos cada vez que las vemos; con una sonrisa siempre nueva. ¡Hasta pronto!

viernes, mayo 30, 2008

Amigos (Parte II)



Gracias al desarrollo de la tecnología en las comunicaciones e informática, es posible estar en contacto con personas distanciadas por ciudades, países, meses, años, y las listas de amigos en los contactos del teléfono celular, agenda, sitios virtuales, crece y crece; a modo de colección de personas que a lo mejor sólo se conocen de saludos y salidas, o que quizás fueron buenos amigos en el pasado, alguna vez, pero el tiempo se encargó de separar sus caminos. Francamente, yo veo la situación de un amigo o una amiga de otra forma. El amigo es como un hermano, un padre, un hijo que no ha nacido en la misma familia, pero que se puede contar como si tuviese algún lazo sanguíneo, fraterno, franco, verdadero, que está allí, como se dice, en las buenas y en las malas, y quizás con especiala poyo en los momentos difíciles; porque cuando las cosas van bien, entre risas y buena onda, no nos cuesta vernos rodeados de gente pasando un buen rato con nosotros, pero la vida va y viene, y entre sus múltiples altibajos, nos vemosen una derrota, una pelea, una discusión, una pena, una rabia, una espina clavada, y vemos que entre la listade los contactos de amistades podemos contar con algunas personas... Esas personas que han vivido a nuestro lado momentos importantes, vergonzosos, divertidos, tontos, asombrosos, trascendentes, de confesiones y secretos, de escuchar y hablar; esas personas que conocen de sobra nuestros gestos, que saben de nuestras broncas y mañas, que se mofan sin mala intención de nuestros defectos, que hasta podrían apostar cómo reaccionaríamos en una situación en particular, que se alegran de que estemos alegres, porque son parte de nuestras vidas y nosotros de las suyas. Pero se suele usar esta palabra en un sentido amplio, poco preciso, en donde hay lugar para un "conocido", "conocido simpático", "pretendiente", "compañero de aventuras eróticas", "colega al que puedo usar para sacar provecho o pedir favores", "rival", "acompañante"... Afortunadamente, para disipar dudas, podemos atenernos a la palabra en sí, amigo... del latín “amicus”, y anteriormente, “anima custos”, o sea, aquel que vela, que cuida el alma del otro. Espero que para las personas que me conocen bien yo sea un acérrimo y leal cuidador, y agradezco la fidelidad, la constancia, la entereza de mis propios cuidadores; y vayan esos mismos sentimientos para los lectores y sus amigos.

jueves, mayo 29, 2008

Amigos (Parte I)

"Han pasado algunas semanas desde que conozco a esa persona, y lo que siento hacia ella es muy fuerte, tanto que las palabras quedan como intrusas para poder describirlo. He notado que hay cierta química, intercambiamos miradas cuidadosamente casuales, diálogos ligeros, pero ya me estoy cansando de este juego... de pretender que somos amigos, cuando en realidad no es amistad exactamente lo que quiero... pero, ¿hasta cuándo será bueno seguir con esto y cuándo ir más allá? Claro a ella le gusta el juego, se siente interesante, sabe de mis intenciones por más que he tratado de vestirlas de amistad, pero no va a dar su brazo a torcer... porque después de todo este juego es como una competencia romántica, un encuentro de coqueteos, de vaivén senti-mental...¿Por qué llamar amistad a algo que, quizás, sólo se siente en forma unilateral? en una de esas, la otra persona tampoco quiere ser mi amiga... entonces, esta amistad es más bien un terreno neutral provisorio desde el cual mover las piezas, ¿o acaso llamamos a este tipo de relación, en continuo potencial de llegar a algo diferente, amistad porque no hay otra palabra por mientras? amigos ... ¿por mientras? tampoco se trata de un amigo instantáneo, de esos que se hacen al son de una cervecita o una buena piscola, y que después se cambian por otros amigos de ocasión, al por mayor, de remate... no... esto es diferente... en realidad, diferente a lo que quiero... pero paso a paso... por ahora, soy un amigo de reserva, de esos que están allí para cuando la otra persona decida no prestarle atención a ESE otro... "

sábado, mayo 24, 2008

Un respiro profundo

Es otoño y hace frío afuera, y acá adentro también, bien adentro, desde donde escribo estas líneas; aquí, donde no alcanza el abrigo de un fuego lento y seguro; ahí donde siento un dolor obeso abriéndose paso, botando los recuerdos, castigando la mirada, avergonzando la voz, fatigando el pecho. Ese dolor espeso, que nace de una alegría que pudo ser y no fue; que fluye del espejismo de una sonrisa que se quedó en el ensayo, en el bosquejo fallido.

Sé que no falta mucho para el lluvioso invierno, pero me pregunto... ¿cuándo vendrá la primavera?

jueves, abril 17, 2008

¡¡Vacaciones!!




Qué bien suena esa palabra para mí... Y es que desden hace varias semanas que vengo esperando esta instancia, de días libres, lejos de la pega y ese ambiente que mentalmente me fatiga y corroe... y no deja de ser especial el hecho de que son mis primeras vacaciones pagadas.
Atrás quedaron esos años en que el verano era sinónimo de vacaciones, sol, lago y playa, y todo eso, y este verano no ocurrió así, por la sencilla razón de que todavía no podía salir de vacaciones... eso hasta ahora, 17 de abril, en que comienzan mis primeros días libres a sueldo, tiempo para compartir con la familia y los amigos, y reencontrarme con Viña del Mar, y en dos semanas más, con Concepción.
No sé si antes había tenido tanta necesidad de vacaciones como ahora, y es que me han pasado a cuenta estos meses de vivir en pensión (sobretodo en Puerto Varas), de clima cambiante e inmaduro, de ambiente encerrado y difícil en el trabajo, de estar solo, en fin; y anhelaba un break, una pausa prolongada para cargar las pilas y aprovechar de hacer cosas diferentes, retomar contactos, caminar, recorrer lugares, salir, etc. En fin, algo así como nacer nuevamente.

Honestamente, no sé si existe eso de la felicidad completa... pero creo que es bastante parecido a lo que siento en estos momentos en que escribo...

Saludos y gracias por venir!!

sábado, marzo 29, 2008

A propósito del Día del Joven Combatiente...

El revolucionario, el contestatario, como le gustaba hacerse llamar, está a punto de terminar con todas sus luchas, todos los combates que ha encabezado en el nombre de la justicia y los derechos del pueblo. Esta es la última lucha. Queda poco. La senda ha sido larga y compleja, pero ya se vislumbra el nuevo horizonte para él y los suyos. Libertad y justicia sin distinción... Y si la batalla termina, ¿ahora qué?. ¿No más paros, huelgas ni protestas? ¿Establecerse, sentar cabeza, acomodarse sin contestar, sin reclamar? ¿Ser mayoría, no minoría?
No. El revolucionario no termina la lucha, y se va, para volver a pelear más tarde, y más tarde también, mientras haya que pelear... porque hay que pelear.

domingo, marzo 02, 2008

Un nuevo espacio

Una nueva morada. Eso es lo que tengo, lo que vivo desde ayer en la tarde, cuando me cambié de vivienda; de una pieza al interior de un hospedaje, a una cabaña independiente, para mí solo, y ello me hacía una falta enorme. Y es que más allá de estar viviendo en otro lugar, lo que me da energía, me anima, me motiva, es el hecho de poder tener un espacio propio, al cual llegar después de una jornada de trabajo (que generalmente me dejan muy cansado, mentalmente hablando...), y si no tienes ganas de hacer nada más que tenderte en la cama y escuchar algo de música sin que nadie te moleste, lo haces!!! O lo mismo si a mitad de la noche te baja el hambre, vas y buscas algo del refrigerador, o prendes la tele, el fin de semana te levantas más tarde, y puedes estar en pijamas todo el día; o hacer una tarde de películas y lectura, o concentrarte y retirarte un poco buscando la serenidad necesaria para escribir unas buenas líneas; invitar a tus amigos a comer algo, en fin, tantas cosas que muchos de ustedes, a lo mejor, dan por sentado, pero cuando uno comparte espacio con personas más o menos conocidas (no estoy hablando de familia ni amigos) forzosamente quedan de lado.

No puedo; sin embargo, dejar de reconocer los beneficios de haber vivido 6 meses en una pensión; como haber ahorrado dinero suficiente para permitirme viajes a Viña del Mar y Concepción, comprar ropa de ocasión, renovar la música (CD's, radio, audífonos...), un flamante Laptop (o mal llamado Notebook), regalos, adquirir nuevas herramientas para enfrentar situaciones adversas, etc. Pero ello estuvo bien por un tiempo, y francamente me harté de esa vida en comunión.


Y es que en esto del o los espacios compatidos o propios, me viene a la mente una frase acerca de vivir de verdad, y uno vive en plenitud cuando habita realmente lo que hace... Ahora quiero estar así por más tiempo.

Y como dice un franco amigo por ahí... Gracias por venir.

jueves, febrero 14, 2008

La Despedida

Llega el momento del adiós, de estrechar la mano, dar un beso, un abrazo, hacer un gesto, y hasta guiñar un ojo o voltear la cara sin mirar atrás, mientras las personas se van separando, siguiendo cada una su propio tiempo y distancia. Es la despedida y el hasta luego, pronto, siempre o nunca.
Pero supongamos que antes de todo esto vinieron las palabras finales, habladas o escritas, las contenidas, las calladas por temor, vergüenza, prudencia o conveniencia, y ante la inminente posibilidad de no comunicar lo guardado, se pronuncian a la persona, como un desahogo, abandonando la divagación mental de si será correcto o no hacerlo. Hay que aprovechar la ocasión.
Así, el funcionario que renuncia y el día de su partida le dice muchas cosas que su jefe jamás había escuchado; la futura novia que deja a su enamorado un papel en el bolsillo para que él la llame poco después; el paciente que minutos antes de terminar la consulta le confiesa un problema embarazoso al doctor; la madre que hace las paces con el hijo, sabiendo que se le acaba el tiempo de vivir en casa; así se hace uso del tiempo que queda antes de que el otro sea un recuerdo visual, para no tener ese arrepentimiento de no saber qué hubiera pasado si… Ahora que se dijo lo que se tenía que decir queda la espera de la respuesta, del sí, del no, del quizás, del no sé, del reencuentro o ese silencio que deja la separación definitiva.


Al momento del adiós la despedida puede tomar muchas formas, siendo las que más se recuerdan aquellas que se sabe darán paso a un buen tiempo sin verse, fotografiando mentalmente el rostro, el cuerpo, la voz del familiar, amigo o pareja. Muy distinto es tener sólo una voz al teléfono, un correo de vez en cuando, unas imágenes digitales, que tener la compañía de esa persona, aunque muchas veces no nos damos cuenta del valor de compartir, de vivir, de las situaciones y las cosas hasta que nos vemos privados de todo ello. Ojalá que no sea demasiado tarde para recuperar lo perdido, si es que no queremos perderlo para siempre.


sábado, enero 19, 2008

Requiem por la Alta Fidelidad



Hace poco leí un interesante artículo aparecido en la última edición de la revista Rolling Stone (esa que tiene a los “tatas” Led Zeppelin en portada) acerca de cómo los avances tecnológicos en la industria musical han llevado, paradójicamente, a una de las peores épocas en cuanto a calidad de sonido se refiere. Y es que desde hace algo más de una década que se viene sacrificando la pureza sonora, los matices, las texturas, colores y formas de las canciones y los discos en pro de tener más volumen, más sonido… ejem, ruido, bulla, decibeles la mayor parte del tiempo.
Pero para entender este fenómeno hay que entender el contexto, y en eso mucho tiene que decir el estilo de vida desde hace algunos años en adelante, en donde todo es rápido, vertiginoso, ir de acá para allá, poco descanso, poco tiempo para uno mismo y las personas que uno quiere, poco tiempo para realmente escuchar música. Entonces, surgieron nuevos inventos en donde la música cupo perfectamente en aparatos cómodos y transportables (porta CD, I-pod, MP3 player, etc), o bien se adaptó al auto, al trabajo, la computadora, mientras el oyente continuaba haciendo sus quehaceres, y como en casi todas las labores cotidianas se debe lidiar con gran cantidad de ruido (micros, artefactos, bocinas, voces, etc), los discos desde mediados de los noventa comenzaron a verse incrementados en volumen, en distorsión, generando un sonido más plano que antes, hablando de los rangos de frecuencias con los que los ingenieros grababan las pistas; en gran parte debido al fenómeno de la Compresión.
En la música, la compresión consiste en limitar el rango sonoro, “levantado” las señales más débiles (o de plano suprimiéndolas si son muy bajas) y “bajando” las más fuertes, creando esta especie de planicie sonora; y esto se puede evidenciar claramente en los discos desde los noventa en adelante. Es cosa de escuchar What’s The Story… (Oasis), Hybrid Theory (Linkin Park), St. Anger (Metallica), Chinese Democracy (Guns N’ Roses), Medulla (Björk), Rockstar Supernova (idem); por citar algunos, para darse cuenta de esta saturación constante a los oídos, en donde a cada rato, casi frenéticamente, hay y hay algo sonando, y a veces cuesta distinguir entre los instrumentos, y claro, qué importa si uno está viajando o en el pub, la cosa es que suene; y si de compresión se trata, también está el fenómeno MP3, en el cual canciones son transformadas en base de datos aptos para lectura en el computador y otros dispositivos, y mientras más comprimido esté el archivo, menos pesa, y por ende, mayor capacidad para ser almacenados en CD’s, I-pod, etc.
Y pese a los avances tecnológicos, hoy siguen sorprendiendo gratamente los sonidos de antaño, de aquellos discos y canciones que tenían esa calidez, ese toque, esa sensibilidad y emotividad de músicos que trabajaban con instrumentos y equipos que hoy parecen pasados de moda, pero que; sin embargo, dieron y dan los mejores sonidos de todos los tiempos. Por ello seguimos escuchando “Time” (Pink Floyd), “Englishman In New York” (Sting), “Hotel California” (Eagles), “Private Investigations” (Dire Straits), “Stairway To Heaven” (Led Zeppelin), “Bohemian Rapsody” (Queen), “And You And I” (Yes), “Suite: Clouds, Rain” (David Gates) o “Enjoy The Silence” (Depeche Mode).


De todo esto se puede concluir algo muy atingente; la tecnología, por mucho que se desarrolle, no puede y nunca va a reemplazar al esfuerzo, al trabajo hecho con dedicación, al sonido logrado, detallado, captado en su preciso instante, en ese en que los músicos dieron lo mejor de sí para crear música para durar… para escuchar.

sábado, enero 12, 2008

Los turistas

Caminamos todo el día por lugares que parecían darnos la bienvenida con cada paso, mirada o fotografía que grabamos en sus espacios, y recorrimos buses, restaurantes y tiendas alegrándonos de ser turistas, porque un turista, en el sentido más privado de la palabra, es alguien que está de paso, que está y luego se va, sin comprometerse demasiado con el lugar, las personas que allí viven, ya que se debe continuar explorando y recorriendo otras partes.
Luego de nuestro paseo volvimos a nuestro hotel cargados de recuerdos y nuevas ropas, colmados de un satisfactorio y merecido cansancio. Y nos echamos con nuestras bolsas sobre la cama, riendo, alegres, mirándonos con juguetona complicidad, cuando en eso ella me vendó los ojos, y a lo mejor también vendó los suyos, pues la risa delataba sus actos, y dejamos que nuestras manos nos enseñaran una nueva forma de turismo.


lunes, diciembre 31, 2007

Chao 2007

Y de a poco, quizás sin darme cuenta en demasía, este 2007 fue transformándose en un recuerdo, o mejor dicho, de muchos recuerdos, siendo uno de los años más importantes y trascendentes para mí.
Mirándolo de forma que los hechos predominen, debo decir que este año fue un año de muchos cambios, quizás el más movido que he tenido en mucho tiempo, y es que atrás quedó la etapa del estudio en un colegio o universidad, y debí hacer las maletas y emigrar al sur, en busca de trabajo. La decisión no fue difícil, ya que desde mis períodos de internado en el 2006 que sabía que debía intentar algo así, ya que el campo laboral está jodido para muchas personas, incluyendo a los kinesiólogos en la zona central; pero lo que sí fue difícil fue adaptarme a una nueva vida, lejos de la casa, familia y los amigos en Viña del Mar; mucho más cerca de la soledad y nuevos desafíos.
Así fue que en abril llegué a La Unión, un pueblo (o ciudad pequeña, no quiero ofender a nadie...) en la Región de los Ríos del cual nunca había oído hablar, y que pese a todo, estuve viviendo 5 meses entre sus calles y lugares.
Ahora que lo miro con calma, fue un tiempo especial, dado el hecho de ser mi primer trabajo y también por conocer gente nueva, muy amena, con las que compartí inolvidables momentos en el Consultorio de la ciudad, y también en la casa en donde viví; la de Don Aurelio Guzmán & la Señora Chela.
No obstante, pasé por muchos momentos difíciles, especialmente entre junio-julio, debido al frío, la claustrofobia laboral que sentía en mi lugar de trabajo, algunos problemas personales y sentimentales, todo lo cual me llevó a buscar otra pega, en una ciudad más grande, con mayores posibilidades culturales, de recreación, en un trabajo en el que me sintiera más realizado como profesional.
Fue así que en agosto, gracias al dato de mi colega y amigo Gabriel, quedé en el Hospital de Puerto Montt, comenzando a trabajar desde septiembre y hasta el día de hoy sigo allí... Bueno, hoy tuve día administrativo...

Y este trabajo, creo que hasta la primera semana de diciembre, fue exactamente el polo opuesto al del Consultorio: En La Unión me gustaba el ambiente de trabajo, el compartir con las matronas, enfermeras, doctores, ténicos paramédicos, administrativos, etc; pero no gustaba del trabajo en sí (kinesiología respiratoria); en cambio en el Hospital me gustaba y me gusta más el trabajo en sí (rehabilitación física, traumatología), pero el ambiente humano fue muy complicado para mí, logrando un contraste difícil de llevar mental y emocionalmente hablando.
Por ello, cada vez que tuve la ocasión en todos estos meses de trabajo, viajé a Viña del Mar, a estar con mi familia, a recorrer sus calles y locales, a tomar algo, como queriendo reencontrar una parte de mí dejada atrás. También viajé mucho a otras ciudades, ya sea como turista (Osorno, Valdivia), o a visitar amigos y familia (Concepción, Puerto Montt).

Si tuviera que escoger un mes en particular entre los 12 vividos, me quedo con diciembre, un mes realmente excepcional para mí, en donde pude conversar francamente con algunas personas en el trabajo, y desde ese entonces el clima laboral ha mejorado mucho, sintiéndome más a gusto y tranquilo en mi pega; el mes en que me reencontré con muchas personas, con Gabriela, una colega y ex-compañera de la UNAB; con mi hermana Marcia, con mi cuñado James, con ex-compañeros del colegio, como Marcela, Karla, Daniela & Nelson, y también un mes en el que he disfrutando de un clima soleado y cálido en Puerto Varas, perimitiéndome salir, tomar fotos, en pocas palabras, disfrutar del aire libre.

Sé que quedan muchas cosas en el tintero por decir, que no es fácil resumir en pocas líneas tantas emociones, sensaciones, experiencias vividas y transcurridas en este año, un año de grandes cambios personales y que ahora miro con agradecimiento por lo que me ha dejado; por lo que me ha hecho crecer como ser humano y profesional, y que espero que todo esto sea una especie de semilla que dará sus frutos el 2008.

Quisiera saludar y estrechar la mano de tanta gente con la que compartí este año, pero la lista es muy larga! Ojalá no se enoje nadie si su nombre no aparece aquí:
Muchos abrazos a Soledad, Juan Carlos, Eduardo, Marcia, James, Mauricio, Pamela, Antonia, Juan Ramón, Juan Pablo, Roberto, Valentina, la "mami", a mi familia en general; a los colegas Leonardo, Jeannette, Gabriel, Viviana, Verónica, Pamela, Gabriela, Rodrigo, Víctor; a los compañeros y ex-compañeros de trabajo Javier, Ignacio, Cristian, Jocelyn, Marlys, Mirtha, Pamela, Patricia, Ana María, Clara, Cristina, Natalia, Susan, Andrea, Darling, Liliana, Hilda, Sra. Yolita, Sra. Nenita, Eloína, Eugenia, Alberto, Juan Carlos ("40"), Jorge, Marta, Paulina, Carol, Francisco, Gisela, Sara; un saludo muy especial a Don Aurelio & Sra. Chela, Ana María & Carlos, que me arrendaron sus espacios; y a los amigos incondicionales; Pablo, Rodrigo, Juan Antonio, Flor, Sebastián, Andrea, Alexandre, Daniela, Karina, Francesca, Rigoberto, Claudia, Marcela, Jorge...

A todos ellos, a todos ustedes, a todos nosotros, ¡Un feliz 2008 y adiós 2007!

martes, diciembre 25, 2007

¡Feliz Navidad!

Hoy es 25 de diciembre, el día escogido por alguien o algunos para festejar la Navidad, es decir, el nacimiento de Jesús, hace muchos años atrás en el Medio Oriente; y pese a ser una fiesta más o menos universal, para cada familia, para cada persona que la festeja, la vive, la recuerda o la trata de olvidar, tiene un significado diferente. Para mí tiene un profundo sentido de cariño, de sincera y abnegada dedicación vertida en regalos cuidadosamente pensados y escogidos para lograr una sonrisa, un respiro hondo de asombro, unos ojos abiertos y brillantes... Y es por eso que para este año la Navidad no se vislumbraba muy alentadora, personalmente hablando, ya que sería la primera Navidad viviendo solo, lejos de la familia y los amigos de la Quinta Región; y por ello no me había entusiasmado, hasta que una llamada telefónica de mi madre cambió la situación, y la de ayer en la velada nocturna fue una Navidad inolvidable. Luego de nuestra tradicional Cena vegetariana nos preparamos para abrir los regalos, que tanto tiempo demandaron en ser envueltos, especialmente los de Marcia para nosotros. Y en la habitación en donde estoy hospedado comenzamos a descrifrar el misterio, el fabuloso enigma de los paquetes y cajas envueltos.


Creo que lo más hermoso de esto de la Navidad es el dedicarse a pensar con todo el cariño en los demás, en las personas que uno quiere, e ir realizando bosquejos mentales de qué cosas podrían gustarle y/o servirle al familiar, al amigo, haciendo un notable esfuerzo de empatía, y con ello no sólo me refiero a los regalos, sino también a las palabras, los gestos, las miradas, a todo el ambiente que uno vive, aunque claro, como dije en un principio, cada uno tiene diversas opiniones y vivencias de la Navidad.
En mi caso, el mejor regalo que pude haber tenido fue el compartir con mi familia acá en Puerto Varas, el poder conversar, reír, escuchar, comer juntos después de mucho tiempo. Eso es algo imborrable y que para mí quedará como uno de los mejores momentos de este año que comienza a despedirse. Ojalá que para ustedes también haya sido similar. ¡Felicidades!



sábado, diciembre 22, 2007

Viernes 21 de diciembre: El reencuentro

Dicen que el tiempo pasa volando y que uno no se da cuenta y ya han transcurrido los días, meses y años, y la vida sigue avanzando...
En mi caso puedo decir que ha sido así durante este 2007, aunque en ocasiones los minutos han transcurrido muy lentamente, y así me sucedió este viernes en la tarde, a eso de las 15.30 horas, cuando me senté a descansar y esperar que llegara la hora acordada, las 16.00 horas, para juntarme con parte de mi familia a la salida de mi trabajo, en el hospital de Puerto Montt.
Y cuando finalicé de atender pacientes en Traumatología, me senté, y ví como el tic-toc del reloj se hacía tensamente lento... Sentí una serie de emociones revolviéndose en mí, de forma desordenada, adolescente, infantil, adulta, y es que hacía más de un año que no compartía al mismo tiempo con mi hermana, mi hermano y mi madre.
A decir verdad la noticia de su venida acá a Puerto Varas a pasar la Navidad conmigo iba a ser una sorpresa, pero debido a que mi estado de ánimo había estado bajo últimamente, mi madre decidió "echar a perder" la sorpresa, y darme una gran alegría al anunciar lo que se vendría...

Tan nervioso y ansioso estaba que comencé a caminar, vagar por los pasillos del hospital. En eso, me topé con una enfermera y conversamos un rato, ya con mi garganta algo más seca y apretada, cuando suena mi teléfono, y sí!!!!!!!! Es Marcia!!!! Mi hermana!!! Y unos 15-20 minutos después de esa llamada vi al taxi trayendo a Ponky, Marci y Soledad.

El reencuentro fue hermoso, con mucha emoción, de abrazos sinceros, contenidos, con un caluroso día de escenario para esas palabras y saludos.
Fue algo que había estado esperando por mucho tiempo, y de inmediato salimos a caminar, recorrer un poco Puerto Montt, haciendo algunas compras restantes para Navidad, y luego tomamos el bus a Puerto Varas, en donde pudimos notar el cansancio; el de ellos, después de un largo viaje en bus; y el mío, gracias varias semanas difíciles en el trabajo, pero nada de eso importó mucho ese día.
Lo más asombroso de todo es darse cuenta que a pesar de la distancia y las vidas alejadas del otro, un reencuentro tras más de un año sin ver a otra persona (mi hermana), deja en claro los fuertes lazos de fraternidad, de amistad y amor que existe en mi familia. E incluso no fueron necesarias mayores conversaciones de cómo habían sido estos meses; bastaron saludos y momentos juntos para sentirnos como en casa, como que este año hubiera sido un "voy y vuelvo", con una vuelta a lo grande.

Ahora me siento feliz, como hace tiempo no me sentía, y muy agradecido de poder compartir con mi familia en Puerto Varas, en el hospedaje AMAC. Queda muy poco para Navidad y francamente estos días son el mejor regalo que haya podido tener.
Gracias a todos por leer y compartir estas vivencias conmigo.

lunes, diciembre 10, 2007

A un año de la muerte de Pinochet

El 10 de diciembre del 2006 fue una fecha que recorrió los canales de televisión y prensa de todo el mundo, y es que el ex-General y Jefe de la República, Augusto Pinochet Ugarte, dejó este mundo, luego de complicarse su estado de salud en el Hospital Militar. Tenía 91 años, y con él se fue una de las figuras más polémicas y controvertidas de la historia de Chile.
Es difícil encontrar una opinión sobre Pinochet que no se mezcle con la pasión, la emoción, los sentimientos, tanto a favor como en contra de su legado, de sus aciertos y errores, y quizás se debe en parte a lo que él mismo buscó en su vida; el poder, la gloria, admiración y quedar enmarcado como uno de los héroes, de los próceres de Chile.
Sin embargo, existen hechos indesmentibles con respecto a sus actos, que sin duda manchan el nombre y la imagen de estadista que tan afanosamente procuró forjar.
No es coincidencia, entonces, que Pincohet muriera justo en el Día Internacional de los Derechos Humanos. Una suerte de justicia... mmm... no sé bien la otra palabra... ¿Divina? ¿celestial? ¿natural? ¿casual?, bueno, como sea este señor nunca pasó un sólo día en la cárcel, y siempre logró burlarse de la justicia, ya sea amparado por sus abogados, sus oportunos problemas de salud, sus poderosos contactos en la política, y así otras tantas razones.
A un año de la muerte del ex-dictador veo que Chile ha ido dejando lentamente atrás una etapa oscura, de un hombre dispuesto a todo, literalmente a todo, en pro de sus intereses personales, económicos y familiares.
Pareciera que hoy en día Pinochet ya es parte del pasado, e incluso quienes fueron sus partidarios en su tiempo ya no desgarran vestimentas en apoyo al General. Claro, no es conveniente desde un punto de vista de objetivos electorales y de partidos mostrarse a favor de un hombre que en el último tiempo había sido desnudado de sus turbios negocios, cuentas bancarias, fraudes, y tantas otras cosas, que quizás nunca se lleguen a saber con certeza.
Pareciera que hoy en día es más provechoso conciliar un poco las posturas, y así surgen hechos impensados hasta hace algunos años, como figuras de la Derecha hablando a favor de Bachelet, o personas de la Concertación votando en conjunto con la Alianza.
Pero no nos engañemos. En todo esto hay mucho de oportunismo y conveniencia propia. Y la gente se da cuenta y es por ello que en las encuentas sigue cayendo el porcentaje de personas que se interesa en la política. Todavía hay mucha basura que sacar debajo de la alfombra, y con la muerte de Pinochet no necesariamente terminaron los conflictos y peleas políticas y ciudadanas. Más bien tomaron una forma más encubierta.

Personalmente creo que el legado de Pinochet va a ser visto de forma cada vez menos pasional y más objetiva, con el correr del tiempo; aunque espero que ello no signifique hacer borrón y cuenta nueva. Lamentablemente cuesta mucho aprender de los errores, pese a que la Historia se desvela y nos grita fuerte para que no volvamos a cometerlos. Por ello, es bueno cada tanto hacernos una revisión, un chequeo personal para poder darnos cuenta en qué estamos acertando y en qué estamos fallando; pese a que en su momento el nuevo diagnóstico nos pueda golpear y doler fuerte.

domingo, noviembre 25, 2007

La espalda


Es lo opuesto, lo contrario al rostro, a la cara que mira, y es por eso que esta parte del cuerpo es usada para reflejar lo antónimo a la transparencia, la claridad, lo que se hace a viva voz, no en secreto, “a espaldas”.
Lo cierto es que la espalda, ya sin la connotación anterior, es la parte del cuerpo en donde se aloja la columna y la médula espinal, es decir, la base, el sustento para que las extremidades puedan funcionar adecuadamente, guardando ese “algo” de misterio y belleza, tantas veces captado por los artistas en sus obras.
Entonces, por un lado tenemos a una figura que da pie al engaño, a la cortina sentimental, a la finta emocional, y por otro lado nos hallamos frente al marco protector y curvilíneo (en mayor o menor medida, depende…) del ser humano, y allí podemos ver la singular contradicción de un mismo elemento tomado en sentido figurado y literal, o también corporal. Y no deja de ser llamativo que esto se de en el hombre, quien es (quizás) la más grande de las contradicciones, en donde prácticamente todo lo imaginable e inimaginable puede convivir.


Pero quedémonos con el primer sentido, el simbólico, figurado, el de la espalda como lo contrario a la cara que mira, y es por eso, por la ausencia de vigilancia, que da pie para hacer cosas que no se harían de frente, por miedo. Sí, miedo a enfrentarse con una situación desagradable, molestosa; miedo a trastocar radicalmente la confianza (más o menos sincera) del otro; miedo a ser desenmascarados, despojados de las intenciones y planes secretos; miedo a materializar otros miedos que se generan por hacer las cosas a escondidas, teniendo siempre presente la posibilidad y probabilidad que algo pueda suceder con todo esto…
Pero a veces esas situaciones en donde aflora la verdad y la honestidad son necesarias, aunque duela decir esas cosas, porque al fin y al cabo, no se puede construir sobre cimientos en mal estado, de esos que día a día se agrietan y oxidan, y que claman por una renovación profunda, aunque muchas veces nosotros, arquitectos, constructores, maestros, etc; no nos damos cuenta o no queremos darnos cuenta de ello.

viernes, noviembre 02, 2007

El funeral



Mucha gente asistió al funeral de Sofía Retamal, una apreciada y reconocida, aunque no siempre querida, periodista y conductora de televisión. Entre los asistentes se pudo ver a familiares directos, vecinos, curiosos, ociosos, compañeros de trabajo, rostros y personajes públicos, incluso concurrieron políticos y artistas, además de las personas encargadas de oficiar la misa de descanso para Sofía. También hubo momento para los homenajes y palabras finales por parte de su hijo, de una antigua colega y de un senador. Lo curioso de todo, es que los discursos fueron dispares, incongruentes entre sí. Mientras el hijo habló de una madre ejemplar, devota de su familia, el senador manifestó su preocupación por la forma en que Sofía había educado a su descendencia; la periodista comentó en profundidad sobre los estudios en Europa de su colega, al tiempo en que el hijo lamentó que su madre no haya podido conocer más que su país (Chile) y Sudamérica.
No es de extrañar, entonces, el alboroto medianamente silencioso que se extendió entre los presentes, mezclándose la impotencia, el asombro natural y ensayado, el cruce ansioso de miradas y rumores, la respiración agitada y el nerviosismo, mientras el sacerdote al tanto de la complicada situación, invitó a todos a sentarse para concluir la ceremonia.
Al finalizar la misa, todas las personas se dirigieron al cementerio, en grupos diversos, con mayor holgura para expresar comentarios y opiniones acerca de la vida y sucesos de Sofía, algunos con fe sordomuda, otros reconociendo incertidumbre y nociones erradas.

Ya en el cementerio La Memoria Sofía fue sepultada lentamente, y la gente depositó muchas flores y algunos pedazos de papel con dedicatorias, preguntas y despedidas sobre su tumba. Pero las flores habían cambiado mucho ese día, gracias a llamadas urgentes a la florería, colores de último momento, pétalos deshojados, otras flores engrosando el ramo original, incluso algunas flores encontraron un triste destino en la basura. Y toda la gente abandonó el cementerio. Todos excepto Sofía.

martes, octubre 23, 2007

La guitarra

Vestida de su habitual funda de cuero, la guitarra de Antonio se erguía dolida, cansada, con la piel gastada de reuniones, cumpleaños, veladas románticas y ensayos. Le dolía el cuello y todo su cuerpo, por eso no cantaba más que suavemente, como quejándose de a poco. El joven había crecido con ella, aprendido a tocar, sentir, ver, con sus manos y esos dedos que bailaban armonía en sus cuerdas.
Luego de una serena conversación en forma de Preludio, decidió ayudar a su guitarra con una visita a un especialista, que la pondría en forma y la entrenaría para actuar frente al público siempre cambiante, de ese que no paga a la entrada, sino a la salida, con palmas y aplausos.
Tras unas semanas de reparaciones y arreglos en el taller de un reputado Luthier, la guitarra estaba de vuelta, vestida de juventud, engalanada con barniz, esculpida con ropas de ocasión.
Antonio la arrulló en su cuerpo, tocándola con suavidad, con energía, con ímpetu, mas la guitarra no respondía de la misma manera. Parecían haber sido en vano los días entre tallados, respuestos, brochas y retoques. Era extraño. El Luthier era lejos el más reconocido y célebre entre los músicos, y sin embargo, la guitarra seguía dolida, distante y cansada. Cuando el guitarrista se disponía a abrigar a su amiga con la funda, se dio cuenta de algo, de muchas cosas, y tomó nuevamente a su guitarra, aferrándola a su pecho, haciendo que ésta sonara un poco mejor,más aliviada. Nada habló con ella, pero entre ojos cerrados y dedos enamorados, le dijo: "Paciencia amiga... disculpa las molestias, pero ahora soy yo el que estoy en reparaciones"